LOS TRES MIEDOS

“El miedo es una cortina de humo, cuando lo atraviesas no hay nada”

Los tres miedos fundamentales que nos acompañan… Decía un hombre muy querido por mí, Juan José Albert, “el miedo es una cortina de humo, cuando lo atraviesas no hay nada…” y en mi experiencia personal he podido corroborar esta afirmación.

Recuerdo varios casos en mi vida en los que atravesar el miedo ¡me ponía literalmente enferma!

Nos debatimos entre tomar una decisión o no tomarla, dar un paso hacia delante o hacia atrás, el cuerpo ya lo sabe, pero la cabeza no ceja en su empeño de encontrar la solución acertada, la mejor, la perfecta.

Cuando nos topamos con una dificultad que nos saca de nuestra zona de confort, nuestros mecanismos de defensa se activan, nos preparamos como en las tribus ancestrales para la guerra, pero en verdad la guerra está en nosotros, no existe ninguna guerra.

Existen tres miedos primarios fundamentales que según cada persona quedan marcados en nuestra memoria emocional y corporal:

  • Miedo al ABANDONO
  • Miedo al RECHAZO
  • Miedo a la HUMILLACIÓN

El miedo al abandono tiene que ver con nuestro temor a que no nos quieran, el miedo al rechazo con nuestro miedo a si lo que hacemos está bien o mal, el miedo a la humillación, a la burla, la descalificación o el maltrato.

En verdad cada persona incluimos un trocito de cada miedo, pero siempre nos identificamos más con alguno de ellos y los tres repercuten en nuestro miedo a la entrega amorosa, al terreno de lo desconocido, de lo que no controlamos y nuestro miedo a toparse con una de estas tres heridas.

Y ¿sabéis qué? ¡Estos miedos nos conectan con nuestro derecho a existir! Tremendo ¿verdad

Veamos qué partes positivas nos ofrece atravesar nuestro miedo

El riesgo como forma de oportunidad
Cuando tomamos un riesgo, por pequeño que sea, también estamos dando lugar a la oportunidad, van de la mano, uno acompaña al otro, en la medida que es mayor el riesgo también lo es la oportunidad de acercarnos a aquello que queremos, que nos ayuda a crecer, a madurar, a vivir de una manera más plena.

Expresión de nuestra necesidad
Si nos acercamos al dicho “Quien no llora, no mama” descubrimos en él mucha sabiduría, es necesario mostrar nuestra necesidad, expresarla, quedarnos en un lugar en el que nos sentimos expuestos sosteniendo el vértigo de recibir un “si” o un “no”, atravesando nuestro miedo.

Manipular en lugar de crecer
En este punto cito a Perls el padre de la Gestalt: “Permanecemos inmaduros, continuamos manipulando el mundo en vez de sufrir los dolores del crecimiento, esta es nuestra eterna historia”

¿Cómo os sentís al leer esto?   ¿No es una verdad como un templo?
¡Como damos vueltas y vueltas al calcetín como los niños cuando quieren un caramelo!

¡Tampoco era para tanto!  ¿Recordáis cuando por fin habéis dado el paso a aquello que os daba tanto miedo?

¿No es sorprendente el calvario pasado? ¿No era mucho más fácil de lo que imaginábamos?
Nuestra cabeza creó un montón de imágenes, ogros, brujas y dragones, pero solo eran humo y en el paso nos hicimos un poco más fuertes, más humanos y confiados.

CONFIANZA, AUTOESTIMA y COMPROMISO

Estos tres son los pilares que nos ayudarán a sostenernos en la incertidumbre, en situaciones que no controlamos, en el miedo a lo desconocido, en tomar decisiones que deseamos y tememos.

¿Cómo desarrollarlas?
¡Lo veremos en el siguiente artículo!

¡Hasta la próxima semana!

Compartir en Facebook
Enviar por WhatsApp
Enviar por Email